domingo, 13 de marzo de 2016

La salud en el poder económico ¿cuál es la utopía?

 

A propósito de la charla de Yanis Varoufakis en TED a finales del año pasado sobre la utopía de un mundo marxista, libertario y keynesiano en contraposición a la distopía en la que parece que vivimos, es intrigante pensar algunos de sus argumentos en clave de salud.  

¿Cómo gestionar la salud pública ante un panorama en el que predomina el poder económico sobre el político, particularmente sobre la democracia?

Aunque no parezca, la decisión de los gestores está amparada bajo un marco político y económico, parece que ahora es sólo económico.  ¡Por primera vez en la historia de la humanidad un pequeño grupo de personas rige el mundo!…la nueva clase capitalista!, pensándolo bien  no es la primera vez. ..Pero  sí parece la primera vez en la cual la economía prima sobre la democracia y el poder político, ahora se puede no tener un cargo político importante pero sí mucho dinero y se tendrá mayor poder que el cargo del primer mandatario de un país. Es más, se podría decir que los hombres y mujeres más ricos del mundo tienen mayor potestad y poder de decisión que las mismas Naciones Unidas.

Pero ¿qué tiene que ver esto con la salud? Pues desde finales de los años 70 y especialmente con las políticas impositivas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), en el marco del modelo neoliberal,  se ha ido perdiendo la potestad nacional y se ha ido dando mayor predominio de mandatos supranacionales, incluyendo la manera en que se implementan y gestionan las intervenciones en salud.  Adicionalmente,  la globalización (otro de los grandes hitos de dicho modelo) permitió el desarrollo de la antes citada clase capitalista, la clase transnacional, conformada por los ejecutivos de las corporaciones multinacionales, políticos, directivos de las instituciones financieras, entre otros, que en fin último buscaban acumular mayor capital y se constituyen en la principal fuerza económica en el mundo.

Debido a sus intereses esta clase transnacional comenzó a tener influencia directa sobre el sector de políticas públicas a través del fenómeno de “lobby”, convirtiéndose en actores prominentes de la toma de decisiones en las políticas públicas de salud de los diferentes gobiernos. En gran parte de los países, al menos en los de América Latina, las corporaciones multinacionales hicieron promesas tentadoras a los administradores locales, promoviendo la penetración económica extranjera por encima de los intereses nacionales, situación que ha traído consecuencias importantes sobre el desarrollo y evidentemente sobre la salud, pero bueno al menos ahora ya casi todos podemos ser felices al disfrutar de una BigMac con una Cocacola y terminar con el mejor café del mundo… el de Starbucks.

Aunque es común tener el precepto que la OMS dicta todas las políticas con total autonomía y por ende que es el principal organismo que rige la salud en el mundo, es claro que son el Banco Mundial, el FMI y diversas organizaciones “filantrópicas”, las que direccionan en gran medida las intervenciones en salud, basadas en el financiamiento de los diferentes programas que no pueden ser sostenidos por la OMS a causa de los recortes presupuestarios que vienen ocurriendo desde finales de los años setenta y principios de los ochenta a Naciones Unidas y todas sus filiales[i].

Pero es aquí donde aparecen los “salvadores de la historia” ante los ojos de la humanidad, ellos, los que tienen la potestad y la capacidad de decisión sobre los asuntos de salud del mundo… la nueva clase capitalista, ahora con sus fundaciones filantrópicas. Muchas han sido las que han regido la salud, desde las campañas realizadas a finales del siglo pasado en América (con intereses netamente comerciales y de control territorial) como la fundación Rockefeller[ii], hasta las que rigen en el nuevo siglo y financian todo tipo de investigación, proyecto  o intervención que esté bajo su marco de “acción” de acuerdo a  lo que ellos consideran que es lo más correcto. Y ¿qué será lo más correcto? Entramos a una pregunta ética que probablemente discutiremos en otra entrada. Pero bueno dejemos las historias de programación de ordenadores para otro momento… 

Retomemos, hasta ahora he argumentado que el poder económico es el que prima sobre la salud, en este caso a través de la imposición de políticas del FMI y BM, o de la nueva clase capitalista (por cierto dentro de la cual también entran individuos pertenecientes a los organismos antes citados), pero aún no he dado respuesta a la pregunta planteada inicialmente. Creo que ésta es bastante sencilla para muchos: para gestionar la salud pública ante este panorama, todos los gestores deben estar pendientes de los lineamientos de los organismos económicos mundiales y llevarlos a cabo al pie de la letra y cuando la situación sea compleja porque no hay financiación suficiente, poner su mejor sonrisa ante las organizaciones filantrópicas pues estas seguramente apoyaran y darán solución, eso sí no se debe pensar en si las intervenciones llevadas a cabo son adecuadas o las mejores para una situación específica, ese es el trabajo de los que están arriba ¿o no? Al fin y al cabo los gestores solo se encargan de movilizar los planes que llegan a sus manos y esto ha funcionado de la mejor manera ¿Será que así llegaremos a la utopía propuesta por Varoufakis?





[i] Waitzkin H, Jasso A R. Capítulo 5. Neoliberalismo y Salud. En: Medicina y Salud Pública al final del Imperio. 2011
[ii] Estrada, H. Contexto político y económico del surgimiento de la salud pública moderna en el periodo 1872 – 1914. 2010

martes, 8 de marzo de 2016

Gestión Sanitaria

 ¿Qué sucede en la actualidad?

En el siguiente infograma se ha pretendido establecer el orden de los factores que en este blog se está redactando y se va a incidir más sobre ello, ya que la actualidad de la gestión sanitaria nos abarca un pensamiento amplio y muy difundido sobre diferentes áreas. 






Bibliografía:
1. Ortún V. Gestión Sanitaria y Calidad. Departamento de Economía y Empresa. Universidad Pompeu Fabra, Barcelona.
2. García R. (2016) Gestión Hospitalaria - Departamento de Anatomía Patológica, PTS Granada.
3.http://www.msf.es/noticia/2016/conferencia-donantes-siria-un-lobo-con-piel-cordero


lunes, 7 de marzo de 2016

7 Claves del éxito en la Gestión Sanitaria

“Gestión es hacer las cosas bien, liderazgo es hacer lo correcto.” 
Peter Ferdinand Drucker

La pasada semana, los alumnos del Máster en Salud Pública y Gestión Sanitaria visitábamos las nuevas instalaciones del Hospital Universitario del ParqueTecnológico de la Salud (PTS) de Granada, que aún solo funciona como Hospital de día y en el que se realizan intervenciones de cirugía menor ambulatoria y las consultas de especialidades quirúrgicas, especialmente las neurotraumatológicas. Además cuenta con unos laboratorios con tecnología puntera que reciben las muestras de toda la provincia de Granada. Tuvimos la oportunidad de conocer a fondo el servicio de Anatomía Patológica de mano de su director el Dr. RaimundoGarcía del Moral, que no sólo nos enseñó los laboratorios sino que nos dio las claves del éxito en la creación de una Unidad de Diagnóstico Integrada horizontal y verticalmente.



El Dr. García del Moral, cuya historia personal es cuanto menos interesante (llegó a ser crítico gastronómico por necesidad; aquí alguna de sus entrevistas Lo quecome un tumor (parte I) y (parte II); es el director de la Unidad Integrada de Anatomía Patología creada a partir de la fusión de los diferentes servicios de la provincia de Granada. Su objetivo ha sido tener presente que lo importante sean las personas, sacar el máximo beneficio de la innovación tecnológica y, por supuesto, ser eficiente en el gasto y la autogestión.



En el contexto de la fusión de los Hospitales Universitarios Virgen de las Nieves y San Cecilio, el Dr. García del Moral se convierte en el líder de este proceso en los servicios de Anatomía Patología. Desde su perspectiva, considera que un líder tiene que conseguir el involucramiento de los profesionales mediante el ejemplo, la inmediatez, el liderazgo moral y profesional y la libertad de trabajo y promoción personal. De esta forma, explica, consigue que los profesionales pasen de estar comprometidos a estar involucrados. Para entender la diferencia usa un ejemplo gastronómico: la gallina está comprometida con el menú al poner los huevos, el marrano está involucrado al poner su propia carne.

Como líder de una unidad recientemente integrada, nos desvela las 7 claves del éxito en la creación de una Unidad de Diagnóstico Integrada:

  1. Primera necesidad: constatar y difundir la necesidad de la integración de los hospitales del entorno.
  2. Segunda necesidad: análisis DAFO de la auditoría. Es decir, un análisis de las debilidades, amenazas externas, fortalezas internas y oportunidades
  3. Tercera necesidad: abrumar a los directivos y profesionales del sistema con el peso de los argumentos.
  4. Primer reto: plan de contingencia. Es necesario tener un plan estratégico y operativo listo y preparado para la integración.
  5. Segundo reto: la transición del liderazgo trascendente a la holocracia, donde las decisiones no sean establecidas por una jerarquía, si no por equipos de profesionales autoorganizados.
  6. Tercer reto: la creación de un equipo, escogiendo a profesionales competentes y conscientes.
  7. Reto permanente: la negociación basada en ganar-ganar, teniendo en mente la necesidad diaria de innovar e innovar.

sábado, 5 de marzo de 2016



Vacunación, teoría versus práctica

 

La inmunización es una de las intervenciones de salud pública más costo-eficaz y que más éxito ha tenido en todas las épocas. Previene enfermedades debilitantes y discapacidades y salva millones de vidas cada año.

En ciertos países las vacunas infantiles no suscitan muchos debates ya que se integran en el calendario de vacunas del seguimiento del niño en el centro de salud. Pero si el nivel de cobertura de vacunación es bajo y además el país carece de infraestructura sanitaria adecuada para la aplicación sistemática de vacunas, se llevan a cabo las campañas de vacunación nacional con el objetivo de vacunar al mayor número de niños en una puesta en marcha de 3 a 5 días.

 

En 1974 la OMS junto a UNICEF lanzo el Programa ampliado de Inmunizaciones contra 6 enfermedades: Difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, sarampión y tuberculosis. Así mismo en 1990 continuo la directiva para: « Erradicar la poliomielitis, eliminar el sarampión y, controlar el tétanos neonatal» .En el año 2000 se establecieron los Objetivos de Desarrollo del Milenio 2000-2015, en el que se pensaban lograr reducir la mortalidad de los niños menores de 5 años a través del PAI[1]. Durante estos 15 años, en 2005 se lanzó la iniciativa de la Visión y Estrategia Mundial de Inmunización (GIVS)[2] y en 2012 se adoptó el Plan de Acción Mundial sobre Vacunas, proponiendo que el periodo 2011 a 2020 sea el «Decenio de las Vacunas».

Al no haberse alcanzado la cobertura vacunal esperada por los ODM[3] hasta el año 2015 , en 2016 se han establecido los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible a lograr en el 2030, ya que el informe de evaluación, la OMS4, admitía que los objetivos de su plan para 2015 estaban lejos de conseguirse.

 

    Al parecer la inmunización ocupa un lugar central así como una herramienta primordial para lograr la lucha contra la pobreza y la reducción de la morbi-mortalidad.

 

La Proliferación de documentos estratégicos, directivas, reuniones y asambleas que surgen sucesivamente como si cada uno fuese el primero de su ámbito, nos confirma que la vacunación está en el centro de todos los planes de desarrollo. El objetivo común de todos los documentos y debates, es mejorar la cobertura de la vacunación, siendo la única variación, la fecha del alcance de este objetivo, los cuales cada vez se posponen.

Me pregunto cuales es el coste intrínseco de la realización de estos documentos. Las reuniones, asambleas, atelier de trabajo de gente de alto nivel que reflexione, que diseñen la mejor estrategia para conseguir los objetivos propuestos por el dicho documento, los informes de evaluación…. Lejos de juzgar la realización de estos trabajos y el coste que tiene que suponer, me pregunto cuál será la relación entre el presupuesto gastado para diseñar las estrategias y el presupuesto utilizado para la parte operacional y de las mismas campañas de vacunación en el terreno.

 

Según el documento de evaluación del PAMV[4], el número de niños sin vacunar se mantiene en 22 millones, más o menos como desde hace 6 años. Según la estimación más reciente de la OMS, cada año mueren 1,5 millones de niños por causa de enfermedades que pueden evitarse fácilmente con vacunas que ya existen. Más del 60% de estos niños viven en solo 10 países[5].

 

 Se trata de una inequidad atroz. Una pequeña proporción de niños no reciben las vacunas básicas, baratas y salvadoras que en otras partes se dan por descontadas. Otros niños reciben algunas dosis, pero el mal funcionamiento del sistema asistencial ocasiona que no se les administren con seguridad todas las necesarias.

¿Por qué con todas las estrategias establecidas, siendo el centro de atención de las grandes cumbres sobre el desarrollo, siguen habiendo tantos niños sin vacunar? Se trata de un problema de planificación y/o gestión, o quizás económicas y/o políticas?

Sencillamente porque entre otros factores, queda mucho por hacer en la práctica. Mi pequeña experiencia me ha permitido el poder participar en alguna campaña de vacunación nacional en algún país en vías de desarrollo, permitiendo ver y comprobar el camino que queda por hacer. Movilizaciones sociales inexistentes, cambio de fechas el mismo día a pesar de que cierta parte de la población estaban esperando en sus casas, personal no preparado para la administración de las vacunas, cadena de frio rota en el proceso o en algunos casos inexistentes. La falta de comunicación a los padres sobre el proceso y las posibles reacciones o efectos secundarios que pueden tener los niños tras la vacunación es un tema muy importante, ya que surgen los rumores, como que les están inyectando veneno a sus hijos o un producto para que se vuelvan estéril. Este es un problema real y tan importante que el consejo de los SAGE[6], osea los expertos en asesoramiento estratégico han hecho un informe sobre este tema estableciendo una estrategia para poder hacer frente a este problema. Por último y no menos importante la falta de planificación entre organizaciones, así como un financiamiento escaso y/o no bien distribuido. Estas barreras hacen que la cobertura de estas campañas de vacunación a veces no llegue ni al 30%, teniendo que ser como mínimo del 80% según la OMS.

 

 No se puede negar que la vacunación es uno de los mayores éxitos de la salud pública. Ha permitido erradicar la viruela en 1980 y reducir la incidencia mundial de poliomielitis en un 99% así como otras enfermedades como el sarampión, la difteria, la tos ferina, el tétanos y la hepatitis B. La tasa de cobertura en los años 70 era inferior al 5% siendo actualmente del 80% a nivel mundial. Esto significa que 8 de cada 10 niños del planeta están protegidos contra seis enfermedades infantiles, evitando así 3 millones de muertes prematuras cada año. Lo único malo es que los 20% restantes se concentran en un grupo de países muy reducidos.

Si en teoría las estrategias están escritas hasta 2030, los esfuerzos deberían centrarse en mejorar la parte asistencial de estas campañas de vacunación para intentar aumentar la cobertura de las zonas más vulnerables, del mismo modo mejorar y aumentar las infraestructuras y los recursos de la asistencia sanitaria asi como la provision de vacunas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 



[1] Programa Ampliado de Inmunización
[2] Estrategia GIVS Es el primer marco estratégico a 10 años (2006-2015) para responder a los retos de la inmunización y combatir las enfermedades prevenibles con vacunas en todo el mundial: Junta de la Alianza Mundial para Vacunas e Inmunización
[3] Objetivos Del Milenio
[4] Plan de Acción Mundial para la Vacunación
[5] Africa del Sud, l’Etiopia, l’India, l’Indonesia, l’Iraq, le Nigeria, l’Ouganda, Pakistan, Filipinas y la RDC
[6] Grupo de Expertos de asesoramiento estratégico sobre inmunización.

domingo, 28 de febrero de 2016

DE EXTERNALIZACIONES Y EFECTOS COLATERALES

Dedicado a mis compañer@s del máster,
que tantas veces me preguntan al respecto.

            Uno de los términos mas pródigamente empleado durante este módulo de gestión es el de externalización o outsourcing. Este procedimiento sólo o bien combinado con una laboralización del personal tradicionalmente estatutario, ha venido a ser la panacea de la nueva gestión sanitaria de estos últimos años. Pero, como también sucede con los más rompedores medicamentos, esconde algunos importantes efectos colaterales que suelen ponerse en letra pequeña para no desmontar el invento.
            El próximo 5 de marzo se cumplirán 2 años del despido de 18 profesionales sanitarios (10 Médicos del Trabajo y 8 Enfermeros) que la ONCE llevó a cabo como primer avance de la externalización de la Vigilancia de la Salud de su Servicio de Prevención de Riesgos Laborales. De ellos, 7 médicos y 6 enfermeros pertenecían a los Servicios de Salud Laboral de dicha institución en Andalucía, lo que supuso el desmantelamiento de los mismos en Jerez, Algeciras, Córdoba, Jaén, Huelva y Almería, quedando con funciones preventivas mínimas los de Cádiz, Málaga, Sevilla y Granada, en cuyo servicio trabajaba yo.
            Las razones aducidas por la ONCE en las cartas de despido fueron motivos técnicos y administrativos, justificando la decisión de la amortización de plazas a la duplicidad de servicios que se había producido al externalizar previamente la Vigilancia de la Salud a la Sociedad de Prevención FREMAP cuatro días antes (1 de marzo de 2014).
            Lejos de estudiar el impacto personal que un despido de estas características podría suponer para unos profesionales en la recta final de sus vidas laborales (todos ellos con más de 25 años de servicio, contratados tras superar una convocatoria pública de empleo con pruebas selectivas y en un tramo de edad comprendido entre 55 y 60 años), la ONCE no tuvo ningún reparo en aplicarles la Ley 3/2012 de 6 de julio sobre Medidas Urgentes para la Reforma Laboral, lo que implicaba una indemnización de 20 días de salario por año trabajado con el límite de una anualidad. La mayoría de los trabajadores tuvieron que apelar al Juzgado de lo Social correspondiente, si bien fueron conciliando condiciones algo más ventajosas antes de llegar a juicio. Fui el único que no concilió. Entré a juicio y tuve una sentencia de despido improcedente, que según nuestra legislación ofrece al empleador (¿?) la opción entre la readmisión o indemnización en mayor cuantía (consistente en 45 días de indemnización por año trabajado con tope de 3 anualidades). Evidentemente no me readmitieron…
            ¿Cómo pudo éticamente una entidad como la ONCE (beneficiaria de la solidaridad económica, social y humana de todos los españoles; premio Príncipe de Asturias de la Concordia en 2013; cuyo máximo dirigente en Andalucía ostentaba la condición de Hijo Predilecto de la misma en 2013) tratar a algunos de sus más queridos y respetados profesionales con esa frialdad economicista?
            ¿Cómo se pudo aducir razones de mejora en la Vigilancia de la Salud de los trabajadores cuando era evidente que se pasaba de unos servicios propios muy experimentados a un Servicio externo masificado y generalista como el de FREMAP? ¿Dónde se tuvo en cuenta que los trabajadores de la ONCE son en su mayoría T.E.S. (trabajadores especialmente sensibles) por la condición mayoritaria de minusválidos, según la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales y, por tanto, la conveniencia de Servicios de Vigilancia de Salud propios y muy especializados?
            Efectivamente hubo duplicidad, pero creada a propósito y aún así: ¿por qué no se nos integró en los Servicios Médicos de FREMAP? ¿Dónde estaban los Comités de Empresa para defender los derechos de los trabajadores cesados y los de los que se quedaban sin Servicio de Salud Laboral propio ? ¿Dónde la Consejería de Salud que acredita y autoriza los Servicios de Salud Laboral y, por ende, su extinción? ¿Dónde el Consejo de Protectorado de la ONCE, órgano rector independiente formado por miembros de distintos ministerios, que supervisa las actuaciones de entidades como la ONCE? ¿Puede emplear medidas economicistas una institución que no puede tener pérdidas? (Recuérdese que la ONCE es "una organización de carácter social, que cumple funciones delegadas por la Administración del Estado" y cuyos posibles déficits son cubiertos por los Presupuestos Generales del Estado según acuerdo recogido en la disposición adicional cuadragésima de la Ley 39/2010 con vigencia indefinida).
            De toda aquella pesadilla recuerdo como lo peor el haberme sentido objeto, cosa. La “cosificación” de las personas, no tener en cuenta que los seres humanos son fines en sí mismos y nunca medios para otros, para las organizaciones o para el mercado, es el efecto colateral más importante de la externalización de las empresas o servicios. No conozco director o gerente de empresa u organización que no presuma diciendo que su personal, su material humano, es lo más preciado y precioso que tiene. Lo han aprendido bien en las Escuelas de Negocios. Sin embargo, pocos son los que lo recuerdan en el momento de externalizar o reducir la plantilla a mínimos.
Negociar, negociar y negociar. No cabe otra. Y en los momentos de desánimo, aprovechar las armas de una de las mejores empresas en publicidad de España. ¿Quién no recuerda aquel maravilloso slogan de la Fundación ONCE para motivar a su colectivo? Pues eso: “No te rindas nunca”.(1)


miércoles, 24 de febrero de 2016

¿Y ahora quién tiene el poder?

¿Y ahora quién tiene el poder?


Mucho se ha dicho sobre las nuevas formas de gestión “participativa” en todos los ámbitos sociales, y la verdad sea dicha, en gran parte de los países se han llevado a cabo iniciativas para vincular a la ciudadanía en la toma de decisiones concernientes a su salud, aún en casos donde el contexto político es complicado.   También podría pensarse que es el caso de la salud pública, o al menos que lo es en los países más democráticos y con mayor acogimiento a los principios constitucionales. Esto podría traducirse en la máxima de un Estado democrático, el poder es del ciudadano. ¿Pero realmente quién ejerce el poder en la salud?

Pues ya que está de moda hablar en gestión sobre los stakeholders, traigamos a colación los 3 stakeholders principales de esta entrada. Por un lado se encuentran los políticos y formuladores de políticas, que tienen una perspectiva limitada de acuerdo a los planes de desarrollo del gobierno de turno, pero que se han constituido como forma principal de poder. Por otro tenemos a una ciudadanía que varios catalogan como más participativa y por tanto quien debería ejercerlo de forma activa (habrá que ver si su participación es efectiva en todos los casos). Y por último tenemos al stakeholder estrella, ese que todos conocen, del que nadie refuta (o refutaba) y al que todos acuden …el profesional de la práctica médica, o en palabras de Malcolm Gladwell “el conector”1**. Por varios, catalogado como casi santo, es el intermediador entre las necesidades en salud de la población y los planes de la administración pública.

Juega y ha jugado un papel fundamental, y desde varios siglos atrás ha ejercido un rol de poder básico en las sociedades, pero realmente en la actualidad ¿continúa teniendo ese poder?

Si sólo nos enfocamos sobre la capacidad de decisión que tienen los individuos sobre las conductas a seguir que implican su salud podríamos decir que este profesional ha cedido dicho poder, o al menos parte; de igual manera si lo hacemos sólo sobre el control gubernamental, en materia de optimización de recursos y libertad de la práctica, también. Pero debemos parar un momento a pensar bajo quién(es) recae la concepción de lo que es sano o enfermo? ¿Esto no es un mecanismo de poder?  ¿Esto no influye sobre la manera en que ejercen el poder los demás stakeholders? ¿sobre cómo se gestiona la salud?

Aun cuando se tengan políticas que rigen y ciudadanos reclamando y queriendo participar de manera más activa, el profesional de la práctica médica sigue jugando un rol fundamental en la definición de la salud, pues es éste quien legitima frente a la ciudadanía y el mundo científico-técnico “el deber ser” de su salud, por tanto sigue ejerciendo un rol de poder dentro del sistema.

¿Pero cuál es la importancia de este debate? Que la visión mayoritaria sobre lo sano o lo enfermo ha sido esencialmente individualista y del cuerpo como objeto, pero reduce la importancia de las condiciones estructurales que determinan la forma en que se expresa la salud en el individuo, más aun de la forma en que se expresa en el colectivo. No debe olvidarse como dice Orrego que "la potencialidad transformadora de la praxis desde el saber y la práctica sanitaria es mucho mayor que desde otros saberes y prácticas, pues es a través de aquellos que se definen categorías políticas clave como sano/insano, normal/anormal, desde donde se delimita la acción colectiva legítima sobre los cuerpos humanos. […]La potencialidad del saber y la práctica sanitaria radican en que son los campos desde donde se produce la información legítima sobre el cuerpo y su relación consigo mismo [...]2

Es innegable que un grupo importante de profesionales ha cambiado su perspectiva e incluyen ahora los tan aclamados determinantes sociales de la salud, pero la definición de lo que es sano y enfermo, y por ende las decisiones sobre cuando intervenir siguen estando permeadas por la visión de la práctica médica tradicional, que además se sustenta en los avances tecnológicos que siguen reduciendo la salud al contexto individual y de enfermedad. 

Deberíamos llegar al punto en el que la definición de lo sano/enfermo, cuándo y cómo intervenirlo sea un consenso entre todos los “stakeholder involucrados”, que de cabida a una visión amplia y más "incluyente" que la visión biomédica tradicional, pero claro, eso representa otros retos para la gestión en salud que no sé si estamos dispuestos a tomar... Ahora pensemos nuevamente, ¿quién tiene el poder?

**Con profesional de la práctica médica se hace referencia al núcleo de profesionales de diversas disciplinas que interviene de manera directa sobre la salud de los individuos y poblaciones

1.      1.  Gladwell M. The Tipping Point

2.       2. Bello A. Potencialidades del abordaje de la salud en las ciencias sociales a partir de la definición de salud como proceso social. En: Tras las huellas de la Determinación. Coediciones. 2013

jueves, 18 de febrero de 2016

APRENDIENDO A GESTIONAR LA INCERTIDUMBRE

El pasado 6 de febrero se examinaron los aspirantes a MIR (Médicos Internos Residentes) de la actual convocatoria. Este año se ofertan un poco más de seis mil plazas entre un poco más del doble de aspirantes. Para ello tuvieron que enfrentarse a un examen que como  casi siempre ha sido calificado de “raro” y “difícil”. (Desde aquí mi homenaje y reconocimiento a todos los que a través de un duro entrenamiento han llegado a la meta sin desfallecer). Cinco largas horas y doscientas treinta y cinco preguntas de respuesta múltiple, en un momento decisivo de la vida dan mucho espacio para que afloren todo tipo de emociones : desde la alegría por esa pregunta acertada con seguridad hasta la tristeza ante la ignorancia frente a otra, pasando por la desesperación que produce la duda en la mayoría de ellas.
Y traigo a colación esto porque inevitablemente, durante los años de formación como especialistas, estos nuevos aspirantes van a tener que someterse a un largo proceso de maduración personal y profesional donde la incertidumbre y la duda van a ser los únicos compañeros inseparables en el ejercicio cotidiano. Mi experiencia personal, acumulada desde hace bastante tiempo, me ha hecho comprender que madurar y crecer, en todos los aspectos de la vida es asumir la incertidumbre, convivir con la duda, optar por lo menos malo, negociar sin tregua…
Desde esta perspectiva tiene sentido la tan vilipendiada pregunta de este año sobre Juan y Sofía. Para quien no la conozca la resumo: Sofía, una adolescente de 15 años que sufrió un desmayo de tintes neuróticos, es atendida por Juan, un residente del primer año, en Urgencias…Tras la mejoría del cuadro, Sofía pregunta a Juan si puede hacerle una solicitud de amistad en Facebook…¿cuál debe ser la mejor respuesta de Juan?... (Para los que estén interesados les copio este enlace http://verne.elpais.com/verne/2016/02/10/articulo/1455102208_248714.html en donde podrán ver la repercusión de la noticia y que incluso las redes sociales la han acogido con grandes dosis de choteo carnavalesco…)
Pobre Juan si sólo ha incorporado en su formación universitaria el tradicional paternalismo en la relación médico-paciente. Pobre Juan si no ha oído hablar de los principios básicos de la Bioética: el de no-maleficencia, el de benevolencia, el de autonomía y el de justicia. Pobre Juan si no sabe de consentimientos informados, registros de últimas voluntades, limitaciones del esfuerzo terapéutico…Pobre Juan si sigue creyendo en verdades absolutas y se aferra a su posición de poder negando cualquier tipo de negociación…
Pero por otra parte… ¡qué suerte tienes Juan de poder ir incorporando todos esos grandes temas a tu formación y a tu vida!...

Si gestionar es esencialmente tomar decisiones en la incertidumbre: ¡Bienvenido Juan a la gestión, bienvenido Juan a nuestro blog!